jueves, 20 de noviembre de 2008

El coloquio de los lectores. Mademoiselle Bonafon y la vida privada de Luís XIV



En la gracia, el cuerpo es el instrumento que manifiesta la libertad.

El ser y la Nada Jean-Paul Sartre


La existencia se vuelve humana cuando se torna parlante, sexuada y mortal y estas mismas imponen una sustracción y una imposibilidad. Esta marca de exilio e imposibilidad propia de la existencia se escribe como un jeroglífico en la carne, es la huella "no histórica", que convoca a todas las historias, es la letra muda que invoca a todas las palabras, es el "resto" que impide que un hombre sea un hombre en un sentido pleno, que una mujer sea una mujer. El "resto" ataca a las identificaciones absolutas, deja que la máscara haga su trabajo. Se llama "malestar en la cultura" a los dispositivos históricos que intentan, a través del Discurso del Amo, controlar las representaciones sobre el sexo, la muerte, la lengua, codificar sus trayectos en las distintas épocas, establecer sus sentidos.


A su vez la Cultura intenta, fijar identidades que suturen y conjuren el desgarramiento incurable de la existencia.En este caso el sexo como vemos en la primera parte del Coloquio de los lectores, se acomoda muy bien en este patrón cultural, simplemente porque es común a la gente, es algo tangible de la vida diaria.Ahora bien, por qué siempre ha causado tanto escándalo saber sobre relaciones amorosas e “impropias”, es más bien lo que líneas arriba se ha explicado, el sexo es parte de la existencia misma pero este patrón es un tabú cultural, porque desde tiempo atrás se ha visto que el sexo está impregnado de obscenidad –o de anticlericalismo-. Pero el tema del sexo es el que ha dado efectivas respuestas a lo qué es el deseo humano.Un ejemplo de ello, es el escrito de Mademoiselle Bonafon y la vida privada de Luís XIV por Robert Darton, un texto francés del siglo XVIII, tomado como un best sellers de la época, difamando la vida privada del rey, con sus diversas amantes. Esta novela es una alegoría, juega con los personajes para poder entender los detalles y éstos mismos son los que conducen al lector a desear seguir conociendo la historia.No nos detengamos en conocer la historia como tal, sino entendamos qué quiere decir una lectura prohibida, en donde el tema principal es el sexo y la intimidad de dos personas, es sin duda como dice Freud “La elección del objeto queda restringida en el individuo sexualmente maduro al sexo contrario, y la mayor parte de las satisfacciones son prohibidas como perversiones”.Entonces tanto el deseo humano como las restricciones culturales son las que hacen interesante al sexo.La libertad es aquí algo muy difícil de conseguir, ya que el ser humano se maneja muchas veces por medio de las formas culturales puestas en determinado lugar y tiempo.


Nuestra esencia objetiva implica la existencia del otro y, recíprocamente, la libertad del otro funda nuestra esencia. Si pudiéramos interiorizar todo el sistema, seríamos nuestro propio fundamento.


El ser y la Nada, Jean-Paul Sartre

lunes, 3 de noviembre de 2008

Velada con 36 poetas, El Encuentro fue dedicado a Ledo Ivo. Creador de una nueva tradición...


Amor, celos, soledad, mujer y guerra fueron temas tratados con diferentes acentos, idiomas y estilos en el banquete poético que, ofrecierón recientemente 36 autores provenientes de 21 países de América y Europa, como parte del encuentro de poetas del Mundo Latino.

Una velada dedicada a Ledo Ivo, se escuchó poesía en español, frances, italiano portugues. Uno de los momentos destacados fue cuando el homenajeado dio lectura a
El ratón de la sacristía:


" Un ratón moraba en una sacristía. Era un mal católico y todo lo roía. Sólo respetaba la Santa Eucaristía, En un lugar sagrado justo se escondía. Ni el mismo arzobispo verlo conseguia. De día dormía y a la noche roía. Como el propio Dios él era invisible. A nadie en el mundo él se parecía. Padre y sacristán siempre lo maldecían"...

Ledo Ivo es un escritor brasileño de 84 años, creador de una nueva tradición verbal en América, su obra inteligente muestra conciencia social e histórica, y presenta como uno de sus rasgos distintivos "un humor muy fino, dominado por la ironía; vincula la condición humana en el mundo zoológico"

"El sabor de los higos, su textura limando y lubricando la lengua, el paladar, los labios, las encías. El líquido estallido de las uvas entre los dientes, inundando todo. El chocolate derretido. el café, el vino rojo, el pan caliente. Mi almíbar en tus labios. Tu sal sobre los míos".


Ledo hace de su poesía un estilo libre y marcadamente personal. Para él la poesía es una invención de la palabra, una operación verbal destinada a ocultar la vida personal, generando una mitología particular que sustituye la verdad trivial de la existencia. La crítica literaria lo considera la figura más representativa de la Generación del 45, movimiento de reacción estética contra el clima demoledor y anarquista de la primera fase del modernismo, que pregonaba un regreso a la disciplina y al orden.


El sol de los amantes

El oficio de quien ama es ver
un sol oscuro sobre el lecho,
y en el frío, nacer al fuego
de un verano que no dice su nombre.

Es ver, constelación de pétalos,
la nieve caer sobre la tierra,
algodón del cielo, aire del silencio
que nace entre dos espaldas.

Es morir claro y secreto
cerca de tierras absolutas,
del amor que mueve las estrellas
y encierra a los amantes en un cuarto.

©Ledo Ivo
Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres

El sueño de los peces

No puedo admitir que los sueños
sean privilegio de las criaturas humanas.
Los peces también sueñan
En el lago pantanoso, entre pestilencias
que aspiran a la densa dignidad de la vida,
sueñan con los ojos abiertos siempre.

Los peces sueñan inmóviles, la bienaventuranza
del agua fétida. No son como los hombres, que se agitan
en sus lechos estropeados. En verdad,
los peces difieren de nosotros, que todavía no aprendemos a soñar.
Y nos debatimos como ahogados en el agua turbia
entre imágenes hediondas y espinas de peces muertos.

Junto al lago que yo mandé cavar,
volviendo la realidad a un incómodo sueño de infancia
pregunto al agua oscura. Las tilapias se ocultan
de mi sospechoso mirar de propietario
y se resisten a enseñarme cómo debo soñar.

©Ledo Ivo
Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres