martes, 21 de abril de 2009

The road not taken


Two roads diverged in a yellow wood,

And sorry I could not travel  both

And be one traveler, long I stood

And looked down one as far as I could 

To where it bent in the undergrowth;

  

Then took the other, as just as fair,

And having perhaps the better claim

Because it was grassy and wanted wear;

Though as for that, the passing there

Had worn them really about the same, 

  

And both that morning equally lay

In leaves no step had trodden black.

Oh, I marked the first for another day!

Yet knowing how way leads on to way

I doubted if I should ever come back.

  

I shall be telling this with a sigh

Somewhere ages and ages hence:

Two roads diverged in a wood, and I, 

I took the one less traveled by,

And that has made all the difference.



Robert Frost

lunes, 6 de abril de 2009

¿Por qué filosofía aquí y ahora?



Hay filosofía porque el hombre intenta trascenderse a sí mismo, porque el hombre se sabe finito, sabe que va a morir y que sus días están contados. El hombre tiene pavor a la muerte, y sin embargo se puede preguntar por la muerte sin huir de ella, sin ocultarla tras drogas o distractores. La filosofía pone los hechos por delante. En ella el hombre busca la situación del mundo, su situación del mundo, y lo piensa aquí y ahora. O se hace ahora o no se sabe si se hará más adelante. Filosofar es necesario porque el país necesita pensar, salir de todo aquello que distrae a sus ciudadanos en medio de lo superfluo y la estupidez. En la televisión y en los medios se trabaja para hacer estúpidas a las personas, el poder a través de los medios de comunicación intenta colonizar a los sujetos, sujetarlos.
Los medios y el poder evitan que la gente piense su situación, que quizás no le gusta su trabajo, que debería cambiar su forma de vida, que quizás debería irse o estar en su casa, amar a sus hijos, a su mujer o escapar de todo. O que se de cuenta que ese aparato de medios está ahí para idiotizarlo. Si las personas hacen conciencia crítica de su situación hacen en realidad algo muy sencillo: apagan la tele, porque desde ahí le quitan su libertad. Cuando un tipo apaga el televisor ahí comienza su libertad.
Las preguntas de la filosofía son preguntas que no todos quieren preguntar, porque sus preguntas involucran toda la existencia, por ello todo está organizado para que la gente no se haga esas preguntas, por ejemplo, ¿Por qué a veces las cosas son injustas? ¿Por qué hay hambre? ¿Por qué hay gente que tiene tanto y gente que tiene tan poco? Esas son preguntas filosóficas. Pero además la filosofía tiene preguntas fundamentales, como ¿Por qué hay lo que hay? No hay nada más revolucionario que pararse frente a la realidad, la teología o los gobiernos y dudar de ellas, cuestionarlas. Por ello el pensamiento requiere de la libertad para ejercerse. Dudar de todo, no creer en aquello que nos han dicho sin reflexionarlo. La filosofía nos hace no dejar que nos metan vértigos consumistas en nuestra conciencia, exige que siempre tengamos un pensamiento libre y sólo una conciencia crítica es libre. Además hace evidente que la crítica sólo puede ser asumida desde la autenticidad.
Decía Sartre (filósofo francés) que cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él. Desde que nacemos pasa con nosotros algo, nos hablan, nos meten una legua, la gente no puede ser libre hasta que no pueda decir sus propias palabras. Hay cosas que nos determinan: el gobierno, el inconsciente, la naturaleza, pero a partir de algún momento debemos elegir lo que queremos ser. Esto requiere coraje. Sin filosofía la vida que alguien lleva es una vida que puede parecerle injusta, pero la vive mansamente, no cambia de trabajo, deja que el jefe lo trate mal, come mala comida, saluda a su mujer y se va a dormir. Pasan los días de la vida sin que pase algo. Sin filosofía no nos asustamos, no nos amargamos, pero nada interesante pasa. Hubiera sido más interesante si las personas se dieran cuenta que llevan una vida de porquería, que el trabajo es pésimo, que el jefe los humilla, que no necesitan comprar productos basura, que no quieren seguir con sus esposas o esposos, que quieren o no tener hijos.
La filosofía nos da la oportunidad de pensar que la tv es una chatarra, que las mujeres no muestran más la cara y sólo muestran esferas de su cuerpo como si no tuvieran ojos o nariz o boca. Entonces, uno se da cuenta que está sólo para decidir. Ahí uno deja de pertenecer a la manada y se pertenece a uno mismo. Con todas las responsabilidades que eso implica.


Miguel Angel Audelo García