miércoles, 2 de julio de 2008

El retrato de la vida


¿Qué es la vida?; algunas veces me hacía esta pregunta ... y sin poder contestar me volvía triste,

melancólica, tal vez enojada...


Cuando un ser nace y ve por primera vez la luz, se dice que ha entrado a la vida.


¿Qué es la vida? Me volvía a repetir. Nadie me daba una respuesta que satisfaciera la sed que había dentro mí. La busqueda continuaba, la lucha seguía presente.


Muchas veces, cansado ya de terminar, no sabia que me impulsaba a seguir adelante. Igualmente desconocia esa fuerza que por momentos me hacía llorar, que me hacía reír. Que me alentaba a vivir.


¿Qué es la vida? Todo pareciame obscuro. No tenía ningún sentido mi existencia. ¿Para que luchar? ¿para que cansarse? ¿continuar...? Yo no quería continuar. Pero, al intentar irme, un brazo me detenía. trataba de correr, pero aquello me alcanzaba...


Seguí buscando. Seguí luchando y seguí caminando. Y al final encontré algo. Para mí era una locura, pero ahí estaba y había estado desde siempre. ¿Qué era aquello tan raro?. Creo que lo llaman el amor.


¿El amor? Me pregunté yo. No creo que exista, no creo que valga.


"El sueño perdido de los poetas" era lo que pensaba yo de este sentimiento.

Pero al sentir la fuerza y el incoparable sentir de ese fuego que no puede extinguir la misma plenitud de los océanos; al fin, comprendí. Mire hacia abajo. Volví la cabeza. Lloré.


Lloré por mucho tiempo. Mis ojos terminarón hinchados y mi corazón latía rápidamente. Un calor envolvente se apoderaba de mi cuerpo. Un vigor fortaleciente me había levantado.


Yo no podía creerlo. Yo no quería aceptarlo, pero aquella espada rompio mi corazón, me venció, me desarmó.


¿Qué era la vida?


¡Lo encontré!


Ahí estaba. Como siempre a mi lado, como siempre levantándome y dándome ánimos. El que siempre me había hablado y amonestado. Aquel que me quería como a su propio hijo... Ese a quien yo había negado. Mi padre, mi amigo. Dios


A.