martes, 2 de diciembre de 2008

Tiempo


El tiempo es un río, pero yo soy el río;
es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre;
es un fuego que me consume , pero yo soy el fuego.
El mundo, desgraciadamente, es real;
yo, desgraciadamente, soy Borges.

J.L Borges, "Una nueva refutación del tiempo".


jueves, 20 de noviembre de 2008

El coloquio de los lectores. Mademoiselle Bonafon y la vida privada de Luís XIV



En la gracia, el cuerpo es el instrumento que manifiesta la libertad.

El ser y la Nada Jean-Paul Sartre


La existencia se vuelve humana cuando se torna parlante, sexuada y mortal y estas mismas imponen una sustracción y una imposibilidad. Esta marca de exilio e imposibilidad propia de la existencia se escribe como un jeroglífico en la carne, es la huella "no histórica", que convoca a todas las historias, es la letra muda que invoca a todas las palabras, es el "resto" que impide que un hombre sea un hombre en un sentido pleno, que una mujer sea una mujer. El "resto" ataca a las identificaciones absolutas, deja que la máscara haga su trabajo. Se llama "malestar en la cultura" a los dispositivos históricos que intentan, a través del Discurso del Amo, controlar las representaciones sobre el sexo, la muerte, la lengua, codificar sus trayectos en las distintas épocas, establecer sus sentidos.


A su vez la Cultura intenta, fijar identidades que suturen y conjuren el desgarramiento incurable de la existencia.En este caso el sexo como vemos en la primera parte del Coloquio de los lectores, se acomoda muy bien en este patrón cultural, simplemente porque es común a la gente, es algo tangible de la vida diaria.Ahora bien, por qué siempre ha causado tanto escándalo saber sobre relaciones amorosas e “impropias”, es más bien lo que líneas arriba se ha explicado, el sexo es parte de la existencia misma pero este patrón es un tabú cultural, porque desde tiempo atrás se ha visto que el sexo está impregnado de obscenidad –o de anticlericalismo-. Pero el tema del sexo es el que ha dado efectivas respuestas a lo qué es el deseo humano.Un ejemplo de ello, es el escrito de Mademoiselle Bonafon y la vida privada de Luís XIV por Robert Darton, un texto francés del siglo XVIII, tomado como un best sellers de la época, difamando la vida privada del rey, con sus diversas amantes. Esta novela es una alegoría, juega con los personajes para poder entender los detalles y éstos mismos son los que conducen al lector a desear seguir conociendo la historia.No nos detengamos en conocer la historia como tal, sino entendamos qué quiere decir una lectura prohibida, en donde el tema principal es el sexo y la intimidad de dos personas, es sin duda como dice Freud “La elección del objeto queda restringida en el individuo sexualmente maduro al sexo contrario, y la mayor parte de las satisfacciones son prohibidas como perversiones”.Entonces tanto el deseo humano como las restricciones culturales son las que hacen interesante al sexo.La libertad es aquí algo muy difícil de conseguir, ya que el ser humano se maneja muchas veces por medio de las formas culturales puestas en determinado lugar y tiempo.


Nuestra esencia objetiva implica la existencia del otro y, recíprocamente, la libertad del otro funda nuestra esencia. Si pudiéramos interiorizar todo el sistema, seríamos nuestro propio fundamento.


El ser y la Nada, Jean-Paul Sartre

lunes, 3 de noviembre de 2008

Velada con 36 poetas, El Encuentro fue dedicado a Ledo Ivo. Creador de una nueva tradición...


Amor, celos, soledad, mujer y guerra fueron temas tratados con diferentes acentos, idiomas y estilos en el banquete poético que, ofrecierón recientemente 36 autores provenientes de 21 países de América y Europa, como parte del encuentro de poetas del Mundo Latino.

Una velada dedicada a Ledo Ivo, se escuchó poesía en español, frances, italiano portugues. Uno de los momentos destacados fue cuando el homenajeado dio lectura a
El ratón de la sacristía:


" Un ratón moraba en una sacristía. Era un mal católico y todo lo roía. Sólo respetaba la Santa Eucaristía, En un lugar sagrado justo se escondía. Ni el mismo arzobispo verlo conseguia. De día dormía y a la noche roía. Como el propio Dios él era invisible. A nadie en el mundo él se parecía. Padre y sacristán siempre lo maldecían"...

Ledo Ivo es un escritor brasileño de 84 años, creador de una nueva tradición verbal en América, su obra inteligente muestra conciencia social e histórica, y presenta como uno de sus rasgos distintivos "un humor muy fino, dominado por la ironía; vincula la condición humana en el mundo zoológico"

"El sabor de los higos, su textura limando y lubricando la lengua, el paladar, los labios, las encías. El líquido estallido de las uvas entre los dientes, inundando todo. El chocolate derretido. el café, el vino rojo, el pan caliente. Mi almíbar en tus labios. Tu sal sobre los míos".


Ledo hace de su poesía un estilo libre y marcadamente personal. Para él la poesía es una invención de la palabra, una operación verbal destinada a ocultar la vida personal, generando una mitología particular que sustituye la verdad trivial de la existencia. La crítica literaria lo considera la figura más representativa de la Generación del 45, movimiento de reacción estética contra el clima demoledor y anarquista de la primera fase del modernismo, que pregonaba un regreso a la disciplina y al orden.


El sol de los amantes

El oficio de quien ama es ver
un sol oscuro sobre el lecho,
y en el frío, nacer al fuego
de un verano que no dice su nombre.

Es ver, constelación de pétalos,
la nieve caer sobre la tierra,
algodón del cielo, aire del silencio
que nace entre dos espaldas.

Es morir claro y secreto
cerca de tierras absolutas,
del amor que mueve las estrellas
y encierra a los amantes en un cuarto.

©Ledo Ivo
Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres

El sueño de los peces

No puedo admitir que los sueños
sean privilegio de las criaturas humanas.
Los peces también sueñan
En el lago pantanoso, entre pestilencias
que aspiran a la densa dignidad de la vida,
sueñan con los ojos abiertos siempre.

Los peces sueñan inmóviles, la bienaventuranza
del agua fétida. No son como los hombres, que se agitan
en sus lechos estropeados. En verdad,
los peces difieren de nosotros, que todavía no aprendemos a soñar.
Y nos debatimos como ahogados en el agua turbia
entre imágenes hediondas y espinas de peces muertos.

Junto al lago que yo mandé cavar,
volviendo la realidad a un incómodo sueño de infancia
pregunto al agua oscura. Las tilapias se ocultan
de mi sospechoso mirar de propietario
y se resisten a enseñarme cómo debo soñar.

©Ledo Ivo
Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres

martes, 14 de octubre de 2008

¿QUÉ ES LA HISTORIA?



La Historia es para muchos la que narra acontecimientos del pasado, pero para un historiador conlleva más elementos, es decir funciona a partir de que uno la escriba y no sólo eso, sino saber interpretar el pasado y tener una interacción con los hechos.

La Historia es mostrar lo que realmente sucedió en un momento dado, pero qué implica mostrar lo que realmente sucedió, es decir, dar una verdad, y esta verdad, el historiador debe formarla sabiendo interpretar, describir, explicar y valorar. Es así como se construyen los hechos históricos. El hecho histórico en principio puede ser toda manifestación de la vida social del hombre, es el acontecimiento fugaz, el proceso prolongado en el tiempo, es algo que ocurrió en el pasado, un acontecimiento pretérito. En consecuencia, lo que importa es el contexto en que se inserta el acontecimiento, sus nexos con una totalidad, y con el sistema de referencia con que se relaciona(1). Es así que el hecho histórico se va a conocer a partir de los datos que le interesen al historiador ya que él es el que decide a que hechos se da paso y en que orden y contexto hacerlo.

El historiador no sólo recoge los datos sino los valora y los construye, se podría decir que hace una obra arquitectónicamente bien realizada, en la que se vale de otras disciplinas

La función del historiador no es amar el pasado ni emanciparse de él, sino dominarlo y comprenderlo, como clave para la comprensión del presente(2).


La Historia es entonces un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos, un diálogo sin fin entre el presente y el pasado(3).

Y este diálogo se hace a partir del mundo del historiador que busca con eficacia variable comprender y dominar, es decir el historiador, destila de la experiencia del pasado, o de tanta experiencia pasada como llega a conocer aquella parte que le parece reducible o una explicación y una interpretación racionales.

Cabe aclarar que el historiador pertenece a su época y esta vinculado a ella por las condiciones de la existencia humana, por lo tanto es necesario dejar a un lado los prejuicios. El historiador debe quitar la carga emocional al buscar un tema para historiar que son los juicios de valor. Ser racionales es la mejor herramienta que puede tener el historiador para una verdad o una realidad. Como dice Hegel en la Filosofia del Derecho “Todo lo Racional es real, y todo lo real es racional”.

Aunque claro lo real lo formamos a partir de nuestra concepción de vida es por ello que no hay un absoluto en la historia, ya que no se parte del pasado ni tampoco del presente ya que todo pensamiento del presente es relativo, es algo aún incompleto y en proceso de devenir.

Ahora pasemos al ámbito filosófico, la historia esta vinculada con la Ontología ya que es la esencia que estudia el Ser, de la totalidad de lo real , del acontecimiento, hechos (res gestae) y procesos. Como también con la epistemología que es la disciplina humanística y la representación literaria, es la teoría del conocimiento. Es por ello que es necesario conocer la filosofia de la historia para encontrar una razón específica de la idea del hombre el cual nos instruya en una verdad.

La historia debe estar situada siempre en un espacio y en una temporalidad histórica, lo cual permite conocer al sujeto en cierto contexto y con ello explicar el por qué de las causas.

Ya he explicado a grandes rasgos qué se entiende por historia y la función tan importante que juega el historiador en los hechos históricos. Es entonces la que determina causas humanas y donde el hombre es actor y factor principal de la historia.
Pero no sólo es conocer, sino la historia tiene la finalidad de ayudar a comprender la sociedad del pasado e incrementar su dominio en la sociedad del presente.

La historia comienza cuando los hombres empiezan a pensar en el transcurso del tiempo no es función de procesos naturales –ciclo de las estaciones, lapso de la vida humana-, sino en función de una serie de acontecimientos específicos en los que los hombres se hallan comprometidos conscientemente y en los que conscientemente pueden influir... la historia es la larga lucha del hombre, mediante el ejercicio de su razón, por comprender el mundo que le rodea y actuar sobre él(4).

La historia en estos momentos debe tener un impacto diferente, se ha perdido hoy en día el gusto por conocer, por preguntar y por ver en la historia la respuesta a lo que puede pasar después; es decir con la historia se debe intuir, ya que el ser humano, al conocer el pasado puede ver el por qué de los acontecimientos y el resultado de tal sociedad, su cultura, su forma de vida, creencia etc.


Notas

(1) Adam Schaff, Historia y Verdad, p. 252.
(2)E. H Carr, ¿Qué es la Historia?, p. 34
(3)Ibidem, p.58
(4)Ibidem, p.182

Bibliografía

Adam Schaff, Historia y Verdad, tr. Ignasi Vidal Sanfeliu, México, 1974, 382 p.

E. H Carr, ¿Qué es la Historia?, tr. Joaquín Romero Maura, México, 1961, 212 p.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Vive ya...


¡A comer chamakos!...

Estas fueron las primeras palabras que captaron mi atención en una persona que hoy recuerdo,
desgraciadamente fue muy rapído el conocerlo, que ni siquiera supe su nombre, hablo de el único joven que he conocido en mis 20 años de vida, el cual trabajaba siempre teniendo una gran sonrisa en su rostro y lleno de alegría al momento de dar sus servicios.

Hoy por la tarde, 24 de Sep del 2008, fui a comer a la facultad de Ciencias, es tan grato para mí, ir a ese lugar, no solo la comida es deliciosa sino el ambiente es muy agradable (es mi ambiente) y el que conoce este lugar sabe de lo que hablo, cuando llegue me percate de que no había música, y no estaba él, finalmente seguí con mi platica, de pronto una chica se paro arriba de una mesa y nos hablo de él, dijo que había sido lo más grato haberlo conocido, y saber que amo la vida hasta el último día de su existencia, se aferraba a ser feliz, a pesar de ese terrible cáncer, él quería seguir perteneciendo a la vida, a conocer, (supe que estudiaba letras hispánicas), a una comunidad estudiantil, a crear, a soñar, simplemente a ser...

En ese momento me di cuenta que él vivió a fondo, que se atrevió a ser feliz...

Ahora que se fue, no sé que haya pasado, no sé donde este, no sé nada de él.

Pero me doy cuenta que dejó huella en aquel lugar, en la vida de sus amigos y a hasta en mi vida.

Veo que una enfermedad mata, pero el no saber vivir es aun peor.

Vivió solo 24 años, pero estoy segura que vivió solo su presente, disfrutando su vida.

Intentó dar a los demás de él, hasta que ya no tuvo nada más, escucho al mundo.

viernes, 15 de agosto de 2008

El Tiempo... ??


El Tiempo es una invención de la gente incapaz de amar.

miércoles, 2 de julio de 2008

El retrato de la vida


¿Qué es la vida?; algunas veces me hacía esta pregunta ... y sin poder contestar me volvía triste,

melancólica, tal vez enojada...


Cuando un ser nace y ve por primera vez la luz, se dice que ha entrado a la vida.


¿Qué es la vida? Me volvía a repetir. Nadie me daba una respuesta que satisfaciera la sed que había dentro mí. La busqueda continuaba, la lucha seguía presente.


Muchas veces, cansado ya de terminar, no sabia que me impulsaba a seguir adelante. Igualmente desconocia esa fuerza que por momentos me hacía llorar, que me hacía reír. Que me alentaba a vivir.


¿Qué es la vida? Todo pareciame obscuro. No tenía ningún sentido mi existencia. ¿Para que luchar? ¿para que cansarse? ¿continuar...? Yo no quería continuar. Pero, al intentar irme, un brazo me detenía. trataba de correr, pero aquello me alcanzaba...


Seguí buscando. Seguí luchando y seguí caminando. Y al final encontré algo. Para mí era una locura, pero ahí estaba y había estado desde siempre. ¿Qué era aquello tan raro?. Creo que lo llaman el amor.


¿El amor? Me pregunté yo. No creo que exista, no creo que valga.


"El sueño perdido de los poetas" era lo que pensaba yo de este sentimiento.

Pero al sentir la fuerza y el incoparable sentir de ese fuego que no puede extinguir la misma plenitud de los océanos; al fin, comprendí. Mire hacia abajo. Volví la cabeza. Lloré.


Lloré por mucho tiempo. Mis ojos terminarón hinchados y mi corazón latía rápidamente. Un calor envolvente se apoderaba de mi cuerpo. Un vigor fortaleciente me había levantado.


Yo no podía creerlo. Yo no quería aceptarlo, pero aquella espada rompio mi corazón, me venció, me desarmó.


¿Qué era la vida?


¡Lo encontré!


Ahí estaba. Como siempre a mi lado, como siempre levantándome y dándome ánimos. El que siempre me había hablado y amonestado. Aquel que me quería como a su propio hijo... Ese a quien yo había negado. Mi padre, mi amigo. Dios


A.

lunes, 30 de junio de 2008

La Historia


La historia pertenece a aquellos que ven más allá del horizonte...

martes, 24 de junio de 2008

Nuestro Destino


Nosotros tomamos nuestro destino en las manos, nos convertimos en responsables de nuestra historia mediante la reflexión, pero tambien mediante la decisión en la que empeñamos nuestra vida; y en ambos casos se trata de un acto violento que se verificara ejercitándose.

jueves, 19 de junio de 2008


Puedo escribir los versos más tristes esta noche

Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Escribir por ejemplo: la noche esta estrellada,
y tintan azules, los astros a lo lejos
el viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche

Yo lo quise, y a veces él tambien
lo besé tantas veces bajo el cielo infinito
es tan corto el amor. Es tan largo el olvido.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Ya no lo quiero, es cierto, pero cuánto lo quise.
Mi alma no se contenta con haberlo perdido.
Aunque éste sea el último dolor que él me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.



Pablo Neruda.

sábado, 24 de mayo de 2008

El inicio